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Palma di Montechiaro y Sciacca

Una estancia en Agrigento es una experiencia extraordinaria tanto para los amantes de la arqueología como para los apasionados del mar. La costa suroccidental siciliana, de hecho, es muy sugerente, gracias a sus amplias y largas playas de arena y a la infinita gama de azules de su mar.

Impresiona la grandiosidad del patrimonio artístico de Agrigento y sus alrededores, que cuenta con iglesias y palacios entre los más bellos de Sicilia, situados en localidades de rara belleza. Una de ellas es Palma di Montechiaro, a pocos kilómetros de la ciudad, interesante por el palacio baronal del Gatopardo, de estilo barroco, y por el palacio Ottaviano, situado a lo largo de una escalinata que culmina con la imponente iglesia Madre. Otras ciudades interesantes son Sciacca, punto de encuentro entre la Edad Media y el Barroco, y Sambuca di Sicilia, antiguo baluarte árabe del emir Zabut.

Foto de Agrigento y Palma di Montechiaro

Playa de San Leone, Escala de los Turcos y Reserva de Torre Salsa

Escala de los Turcos y Torre Salsa

San Leone, al sur de la ciudad, es la playa preferida por los agrigentinos, que la frecuentan tanto para bañarse como para la movida nocturna. A lo largo del litoral no faltan bares y restaurantes. San Leone es, además, un destino codiciado por los surfistas, ya que a menudo está azotada por el viento. Subiendo hacia el norte unos quince kilómetros, más allá de Porto Empedocle, se encuentra la espléndida Escala de los Turcos, en Realmonte. Se trata de un acantilado de roca caliza blanquísima, moldeado por siglos de erosión, que se alza entre dos playas de arena fina. El marcado contraste con el azul del agua contribuye al encanto del paisaje. Continuando hacia el norte, entre Siculiana Marina y Capo Bianco se encuentra la Reserva natural orientada del WWF de Torre Salsa, que se extiende por más de 760 hectáreas. Desde el oasis se accede a una larga playa prácticamente virgen, tras la cual el monte mediterráneo, las dunas de arena y los acantilados blancos se funden en un conjunto armonioso y asombroso por su belleza.

Foto de las Maccalube de Aragona

Maccalube de Aragona

Agrigento y sus alrededores ofrecen otra parada sin duda sugerente: la Reserva Natural Integral Macalube de Aragona, situada a pocos kilómetros del centro de Aragona y a 15 km de Agrigento. La zona de la reserva se caracteriza por las Maccalube, unas sugerentes y características fuentes de arcilla y agua, pequeños volcanes que expulsan arcilla. En este paisaje destaca con notable encanto la colina de los Vulcanelli. Se presenta como un páramo árido de color que va del blanquecino al gris y al gris oscuro, del cual se elevan, casi recordando un paisaje lunar, una serie de pequeños volcanes de barro, de alrededor de un metro de altura.

Foto del Área Arqueológica de Eraclea Minoa

Área Arqueológica de Eraclea Minoa

La última y obligada parada de un itinerario ideal a lo largo del litoral agrigentino es Eraclea Minoa. Sobre el promontorio de Capo Bianco reposan los restos de la antigua ciudad, fundada por los colonos griegos de Selinunte en el siglo VI a.C. De especial interés es el Teatro, asomado al mar y desde el cual se disfruta de un panorama impresionante de la costa.

Archipiélago de las Pelagie: Lampedusa, Lampione y Linosa

Foto del Archipiélago de las Pelagie

Además, Menfi, donde se pueden admirar dunas sinuosas que acarician el horizonte. Cómo no visitar el paraíso del archipiélago de las Pelagie, Lampedusa, Linosa y Lampione, situadas en el mar africano al suroeste de Sicilia, extremo meridional de la península italiana. Estas islas están rodeadas por un mar espectacular, de increíbles matices que van del turquesa al verde esmeralda y al azul.